Vistas de página en total

miércoles, 8 de diciembre de 2010

ROJO

No me importan mil castigos
no es tu vara lo que temo

No me intimidan mil castillos
ni arengas a soldados de humo.

No me asustan bosques de lanzas
con puntas untadas en sangre,
ni botas cansadas y rotas
de pisar la razón del hombre.

No me encierran estas rejas
es mi mente
la que es libre
Ya no beso banderas viejas
que huelen
a campos yermos
que ondean
a vientos enfermos
ante sombras
que siguen firmes

No me callará tu mordaza
no me atarán tus esposas
Jamás
me oprimirá tu amenaza
de homenajes a viejos muertos
con mil ramos
de rosas rojas.

Ya no me escondo a tu ira divina
tus paraísos
tus edenes
los encontré en tantos sitios
los probé en tantas esquinas
que tus tormentos celestiales
ni los veo
ni los creo
ni los temeré mientras viva.

Tus vírgenes de yeso
no podrán hacerme sufrir
lo que mi corazón
aún preso
pero fuerte
y decidido
ya ha sido capaz de resistir.

Eres tú
el de ese trono
eres tú
aquí mi esclavo
conminado
a un pasado
a un presente
decadente y olvidado.


Temes mi lengua
mi prosa
mi verso
temes la libertad que gozo
 que sea escuchado
 que tu secreto revele
que tu principe no es de cuento
que tu palacio no es de ensueño
que tus siervos no son tuyos
y que se revelarán a cientos
a pesar
de tus mil tormentos.

Pones vendas en mis ojos
me quitaste mil Primaveras
pero bien sabes
que mi signo
es ser ROJO
Y ser libre
MI BANDERA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario